El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió dar de baja el proyecto de construcción de un estacionamiento subterráneo bajo la Plaza Inmigrantes de Armenia, ubicada en el barrio de Palermo. La medida surge tras meses de reclamos comunitarios y movilizaciones vecinales que cuestionaron la viabilidad y el impacto ambiental de la obra. Autoridades de la Comuna N° 14 confirmaron verbalmente a los vecinos que el predio quedará excluidó del plan, aunque los residentes insisten en que la decisión debe ser formalizada por escrito para garantizar su irrevocabilidad.
La iniciativa formaba parte de un proyecto más amplio del GCBA, que buscaba licitar la construcción de cinco estacionamientos subterráneos disuasorios en espacios verdes de la capital. El objetivo era mitigar el ingreso de vehículos particulares al área central mediante nodos de trasbordo. Sin embargo, la fuerte oposición vecinal, respaldada por más de dos mil firmas y acciones judiciales como el amparo ambiental presentado por el Observatorio del Derecho a la Ciudad, logró que el Ejecutivo porteño cediera. La plaza, argumentaron los vecinos, ya está saturada de propuestas comerciales y su arbolado añoso sería afectado.
La exclusión de Plaza Armenia fue oficializada mediante la Disposición N.º 262/DGCOYP/26, publicada en el Boletín Oficial el 5 de agosto de 2026. Este documento aprobó la preselección técnica de ofertas para los cuatro predios restantes: Parque de la Innovación en Núñez, Plaza Noruega en Belgrano, Parque España en Barracas y un terreno en Parque Patricios. La normativa vigente, como la Ley 3.058, establece que las empresas privadas deben financiar las obras y garantizar la preservación de los espacios verdes en superficie.
La presión vecinal no solo se limitó a marchas y petitorios. Los residentes organizaron abrazos simbólicos a los árboles de la plaza y presentaciones judiciales para frenar el proyecto. Según informaron medios, el Gobierno porteño optó por descomprimir el conflicto, aunque la cautela persiste entre los vecinos, que exigen una notificación formal y específica. La campaña Salvemos Armenia, impulsada en plataformas como Change.org, sigue activa hasta lograr una confirmación documentada.
El esquema de concesión para los estacionamientos subterráneos tiene un plazo de 20 años. Aunque Plaza Armenia quedó fuera, el proceso de licitación para los otros cuatro predios avanza según lo previsto. Los vecinos de Palermo, sin embargo, advierten que no bajarán los brazos hasta contar con una garantía oficial de que el proyecto no se reactivará.
La decisión del GCBA refleja un cambio de rumbo en la gestión de espacios públicos, donde la participación ciudadana logró imponerse sobre intereses comerciales. La Plaza Inmigrantes de Armenia, un pulmón verde en medio de una zona densamente poblada, se convierte así en un símbolo de la resistencia vecinal. Mientras, el Gobierno evalúa cómo avanzar con los otros cuatro estacionamientos sin generar nuevos conflictos.
El caso de Plaza Armenia también ha reavivado el debate sobre el uso de los espacios verdes en la ciudad. Organizaciones ambientales y vecinos insisten en que estos lugares deben preservarse como áreas de esparcimiento y no ser destinados a proyectos que prioricen el estacionamiento sobre el bienestar comunitario. La experiencia en otros países, como Chile, muestra que este tipo de obras puede generar tensiones si no se gestionan con transparencia y participación ciudadana.
Fuente: relevamiento informativo y Palermo Resiste
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